Texans buscan revancha en el NRG Stadium de Houston ante Raiders
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MÉXICO -- Para los Houston Texans, el juego del sábado en casa frente a los Oakland Raiders provee una oportunidad de revancha desde varios ángulos.
El más obvio tiene que ver con el hecho de que fueron los Raiders el equipo que amargó el reciente viaje a México de los Texans, cuando cayeron en el Estadio Azteca por 27-20, gracias a una remontada en el cuarto periodo.
No obstante, en el plano personal, también hay varias revanchas pendientes.
En primer lugar, hay que voltear a ver a Brock Osweiler, mariscal de campo de Houston. Luego de convertirse en una de las contrataciones de agencia libre más sonadas del receso de temporada --gracias un contrato de 72 millones de dólares y cuatro campañas, después de ayudar a guiar a los Denver Broncos a la pasada postemporada-- Osweiler entregó un de las campañas más decepcionantes en la liga para la posición, eventualmente perdiendo el puesto en el duelo de la Semana 15 frente a los Jacksonville Jaguars. Para la jornada subsecuente, Tom Savage salió como titular frente a los Cincinnati Bengals, aunque el gusto le duró poco. En la Semana 17, ante los Tennessee Titans, Savage sufrió una conmoción, devolviendo los controles de la ofensiva a Osweiler, quien abrirá el Juego de la Ronda de Comodines luego de que O'Brien anunciara en la semana que Savage estaría descartado para el juego y con Brandon Weeden como titular.
Osweiler llega al juego con un Total QBR de 55.4 (se mide en escala de 0 a 100) que lo coloca N° 22 en la NFL, y que tampoco dista mucho del 59.8 que registró el año pasado en Denver. No obstante, el muy respetable 81.8 de Total QBR que marcó en la Ciudad de México frente a los Raiders fue su mejor en toda la campaña, y la defensiva de Oakland podría ser justo lo que el doctor recomendó para curar los males de Osweiler: los Raiders son últimos en la liga en yardas permitidas por jugada (6.08), penúltimos en yardas permitidas por intento de pase (7.89), y últimos en capturas de mariscal de campo (25).
Entre los otros jugadores que buscan algún tipo de redención personal, podríamos discutir al receptor abierto DeAndre Hopkins, quien espera levantar la cara después de una campaña decepcionante en el 2016 con "apenas" 954 yardas, el 62.7 por ciento de las 1,521 yardas que sumó en el 2015, y solamente cuatro touchdowns comparados a los 11 de año pasado; el pateador de despeje Shanle Lechler, quien firmara como agente libre con los Texans en el 2013 después de pasar sus primeras 13 campañas con los Raiders; el defensivo Jadeveon Clowney, quien por el último par de años ha tenido que escuchar una y otra vez cuán bueno es el apoyador Khalil Mack de los Raiders, elegido cinco puestos por debajo de él. Mack fue elegido al primer equipo All-Pro en dos posiciones diferentes en el 2015, y nuevamente al primer equipo All-Pro en una para esta campaña, mientras que Clowney fue designado al segundo equipo All-Pro para este año, uno en el que recibió su primera invitación al Pro Bowl contra dos de Mack.
Por su lado, el nombre del juego se llama supervivencia para los Raiders.
Después de una campaña en la que su mariscal de campo Derek Carr fue incluido en muchas discusiones en torno al premio de Jugador Más Valioso, el pasador sufrió una fractura en la parte baja de la pierna durante un duelo de la Semana 16 frente a los Indianapolis Colts. El veterano Matt McGloin cerró ese encuentro e inició el siguiente, frente a los Broncos, pero fue enviado a la banca en lugar del novato Connor Cook, quien vio su primera acción de temporada regular frente a los campeones reinantes del Super Bowl y quien está anotado como el titular para la visita a Houston.
Decir que Cook supone un signo de interrogación es quedarse cortos, sobre todo considerando que la defensiva de los Texans que permitió el segundo menor total de yardas aéreas (3,226), el segundo menor total en yardas aéreas por intento de pase (6.56), y el quinto menor total en pases de anotación (20) en el año.
Afortunadamente para Cook, se verá arropado con bastante talento ofensivo: comenzando por los seleccionados al Pro Bowl, Rodney Hudson (centro), Kelechi Osemele (guardia) y Donald Penn (tackle), en la línea ofensiva, por los receptores abiertos Michael Crabtree y Amari Cooper, y una eficiente rotación de corredores conformada por Latavius Murray, Jalen Richard y Jamize Olawale que sumó 199 yardas y dos touchdowns por aire --sí, por aire-- ante Houston en el Estadio Azteca.
Es bien sabido que no hay posición en el juego más importante para el fútbol americano que la de mariscal de campo, pero las interrogantes que cargan a cuestas Texans y Raiders para su duelo de Comodines lo magnifican todo. Osweiler va por la revancha y Cook por la supervivencia en un choque donde ambos estarán en el ojo del huracán a lo largo de toda la tarde.



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