Francisco Cordero vivió una vida llena de vicisitudes
7:40
Francisco Cordero, el relevista dominicano con más partidos salvados de por vida en las Grandes Ligas, habló de las vicisitudes que tuvo que pasar en su niñez .
“Vengo de una familia muy pobre, tenía que trabajar para ayudar a mi familia, fui limpiabotas, trabajé limpiando patios, fregando en casa de familia y también en un colmado. Mi padre era chofer en el INVI y mi madre trabajó durante 21 años en casa de familia, pasamos mucha hambre, mi madre dejaba de comer para darnos su comida a nosotros, éramos 12 hermanos en total, de los cuales 7 de padre y madre, incluso había ocasiones en que íbamos donde los vecinos para que nos sacaran un poco de arroz o de concón”, manifestó Cordero al ser entrevistado en la Semana Deportiva por su productor Héctor J. Cruz .
Ante la pregunta de cómo se inició en el béisbol, Cordero añadió que “desde los 5 años estaba inmerso en el béisbol, fui firmado en 1994, a los 17 años por el scout Ramón Peña para los Tigres de Detroit. Antes de ser firmado, había ido a la academia de los japoneses en San Pedro de Macorís “Hiroshima Toyo Carp” y después estuve en la academia de los Dodgers durante unas dos o tres semanas”, significó, al tiempo de agradecer las enseñanzas recibidas por Ramón Peña. “Le doy las gracias a Ramón Peña porque gracias a su forma de ser, su rectitud, pude llegar al lugar donde estoy, él es uno de los scouts que más saben de béisbol”, indicó Cordero, quien es el relevista dominicano con más partidos salvados en las Grandes Ligas con 329, dejando atrás al nativo de Azua José Mesa, quien rescató 321 juegos .
Al hablar sobre su firma al profesionalismo, Cordero destacó que “fui firmado por US$5,000, de los cuales me salieron unos US$3,500, le di todo el dinero a mi madre, quien vendió un terreno que le había dejado mi abuela y construimos una casita sencilla de 2 habitaciones .
Estoy muy agradecido de Dios, puesto que para mí lo que hago no es un trabajo, lo considero una bendición”, sostuvo Cordero al hablar con cierto dejo de nostalgia sobre las adversidades que tuvo que enfrentar siendo un niño .
Su mejor momento Al responder la pregunta de cuál considera su mejor momento en Las Mayores, Cordero fue enfático al señalar que “sin dudas, mi mejor momento fue el 2 de agosto de 1999, cuando me subieron a las Grandes Ligas, recuerdo que estaba lanzando en Doble A con el equipo Jacksonville Suns, cuando me llamaron para darme la noticia. De inmediato llamé a mi madre y a mis hermanos .
Ese mismo día hice mi debut con los Tigres de Detroit, incluso, llegué al estadio como en el séptimo inning y lancé en el noveno .
Después que llegué a la habitación en el hotel me temblaron las piernas, me puse nervioso, no lo podía creer que estaba en Grandes Ligas”, sostuvo .
Al referirse a sus principales pitcheos, Cordero dijo que sus principales armas eran el slider y su recta .
“Hacía muchos outs con mi slider, pero mi principal pitcheo era la recta, la cual llegó a viajar a 101 millas por hora, incluso desde que estaba en las Ligas Menores .
También usé mucho la recta de dos costuras (sinker)”, expresó .
Con respecto a los dirigentes que ha tenido en Las Mayores, Cordero ponderó positivamente a Dusty Baker .
“Baker siempre hablaba muy bien sobre mi persona desde que trabaja en Baseball Tonight, de ESPN, le agradezco sus consejos, es un ser humano tremendo, es un hombre sincero, te dice las cosas sin rodeos”, dijo .
“Vengo de una familia muy pobre, tenía que trabajar para ayudar a mi familia, fui limpiabotas, trabajé limpiando patios, fregando en casa de familia y también en un colmado. Mi padre era chofer en el INVI y mi madre trabajó durante 21 años en casa de familia, pasamos mucha hambre, mi madre dejaba de comer para darnos su comida a nosotros, éramos 12 hermanos en total, de los cuales 7 de padre y madre, incluso había ocasiones en que íbamos donde los vecinos para que nos sacaran un poco de arroz o de concón”, manifestó Cordero al ser entrevistado en la Semana Deportiva por su productor Héctor J. Cruz .
Ante la pregunta de cómo se inició en el béisbol, Cordero añadió que “desde los 5 años estaba inmerso en el béisbol, fui firmado en 1994, a los 17 años por el scout Ramón Peña para los Tigres de Detroit. Antes de ser firmado, había ido a la academia de los japoneses en San Pedro de Macorís “Hiroshima Toyo Carp” y después estuve en la academia de los Dodgers durante unas dos o tres semanas”, significó, al tiempo de agradecer las enseñanzas recibidas por Ramón Peña. “Le doy las gracias a Ramón Peña porque gracias a su forma de ser, su rectitud, pude llegar al lugar donde estoy, él es uno de los scouts que más saben de béisbol”, indicó Cordero, quien es el relevista dominicano con más partidos salvados en las Grandes Ligas con 329, dejando atrás al nativo de Azua José Mesa, quien rescató 321 juegos .
Al hablar sobre su firma al profesionalismo, Cordero destacó que “fui firmado por US$5,000, de los cuales me salieron unos US$3,500, le di todo el dinero a mi madre, quien vendió un terreno que le había dejado mi abuela y construimos una casita sencilla de 2 habitaciones .
Estoy muy agradecido de Dios, puesto que para mí lo que hago no es un trabajo, lo considero una bendición”, sostuvo Cordero al hablar con cierto dejo de nostalgia sobre las adversidades que tuvo que enfrentar siendo un niño .
Su mejor momento Al responder la pregunta de cuál considera su mejor momento en Las Mayores, Cordero fue enfático al señalar que “sin dudas, mi mejor momento fue el 2 de agosto de 1999, cuando me subieron a las Grandes Ligas, recuerdo que estaba lanzando en Doble A con el equipo Jacksonville Suns, cuando me llamaron para darme la noticia. De inmediato llamé a mi madre y a mis hermanos .
Ese mismo día hice mi debut con los Tigres de Detroit, incluso, llegué al estadio como en el séptimo inning y lancé en el noveno .
Después que llegué a la habitación en el hotel me temblaron las piernas, me puse nervioso, no lo podía creer que estaba en Grandes Ligas”, sostuvo .
Al referirse a sus principales pitcheos, Cordero dijo que sus principales armas eran el slider y su recta .
“Hacía muchos outs con mi slider, pero mi principal pitcheo era la recta, la cual llegó a viajar a 101 millas por hora, incluso desde que estaba en las Ligas Menores .
También usé mucho la recta de dos costuras (sinker)”, expresó .
Con respecto a los dirigentes que ha tenido en Las Mayores, Cordero ponderó positivamente a Dusty Baker .
“Baker siempre hablaba muy bien sobre mi persona desde que trabaja en Baseball Tonight, de ESPN, le agradezco sus consejos, es un ser humano tremendo, es un hombre sincero, te dice las cosas sin rodeos”, dijo .



0 comentarios