SELIG, FEHR Y MITCHELL VISITARAN CONGRESO
10:03Miami.- La presencia este martes ante una comisión del Congreso estadounidense de Bud Selig, comisionado de béisbol, Donald Fehr, representante de los jugadores, y el ex senador George Mitchell, el del escandaloso informe relacionado con las drogas, pone sobre el tapete la posible revelación de nuevas interioridades del béisbol en los Estados Unidos. ®Se abrirá aún más la Caja de Pandora ®Aparecerán nuevas medidas o detalles todavía sin revelar ante la comisión del Congreso que sesionará en Washingtoné
Selig se ha visto envuelto en un fuego cruzado de simpatizantes y detractores. Unos señalan que impulsó la campaña contra las sustancias anabólicas al solicitar la investigación del ex senador Mitchell, y otros lo acusan de permitir que el mal se extendiera como bola de nieve sin cortar de raíz el problema.
Pero el documento de Mitchell y sus colaboradores ofrece un dedo acusador hacia las autoridades del béisbol (también contra la Asociación de Jugadores), sin dudas los máximos responsables de que aparecieran más de 80 jugadores vinculados con las sustancias prohibidas, incluida la hormona de crecimiento humano (HGH).
Las resultados positivos en pruebas realizadas, las confesiones de jugadores y el descomunal desarrollo físico de figuras asociadas con los récords, han colocado contra la pared a Selig y Fehr, ahora sin posibilidades de dar marcha atrás en la lucha contra los estupefacientes.
“Lo que hice fue un error de juicio de mi parte y por ello pido disculpas”, dijo el zurdo Andy Pettitte, de los Yankees de Nueva York, al aceptar que usó la HGH en dos ocasiones, con el propósito de sanar más rápido de una lesión y no para mejorar el rendimiento. “Acepto la responsabilidad por mis actos”.
Junto a la declaración de mañana, Selig podría dar a conocer nuevas medidas, que contribuyan y garanticen un béisbol más “limpio”, ajeno a las drogas, aunque la semana anterior, el comisionado dio a conocer la creación de un departamento de investigaciones para atender los casos relacionados con las drogas en esta disciplina.
La medida es una respuesta al informe de Mitchell que sugería un grupo de acciones para combatir el uso de estupefacientes en las Mayores.
“El departamento de investigaciones tendrá responsabilidades importantes para proteger la integridad de nuestro deporte”, señaló Selig.
Al mismo tiempo se estableció una línea telefónica confidencial para que los empleados de los equipos puedan denunciar el uso de drogas, apuestas u otras violaciones al reglamento.
De acuerdo con el proyecto, las Grandes Ligas exigirá a sus empleados y a los vinculados con la oficina del Comisionado a que reporten las información sobre uso de esteroides anabólicos o algún otro tipo de fraude.
Fehr, el máximo representante de los jugadores, confesó tras el informe Mitchell que la Unión no había sido “diligente” en el asunto de los esteroides, pero no explicó por qué todavía se resiste al chequeo de las pruebas de sangre que se efectúan en otras disciplinas.
En el informe de Mitchell, el sindicato de jugadores también fue criticado al señalar que comunicaba a los jugadores las fechas de los test antidrogas, un acto totalmente bochornoso porque le permitía a los citados tomar medidas previas antes de someterse a las pruebas.
Sobre Mitchell también penden infinidad de cuestionamientos relacionados con el procedimiento, las fuentes y las informaciones que ocultó a los encartados en el proceso, pues a ninguno les dijo de lo que estaban acusados exactamente.
Quizás ahora en Washington fluya más evidencia que no se hizo pública en el informe y salten nuevas revelaciones que dejen mal parados a algunos como el lanzador Roger Clemens, que rechaza su vínculo con las drogas y tilda de mentiroso a su ex entrenador Brian McNamee, el que aportó los datos publicados en el informe.


0 comentarios