FEDERER DISISPA DUDA EN JORNADA SIN SORPRESA
10:35Melbourne.- El suizo Roger Federer sumió ayer en la más profunda de las desesperanzas a uno de sus colegas, porque tras ser aniquilado tenísticamente por el número uno del mundo, el argentino Diego Hartfield llegó a una sola conclusión posible: para vencerlo, hay que matarlo.
“No sé cómo se le gana. Hay que matarlo... Partirle una raqueta en la cabeza”, dijo Hartfield con la impotencia reflejada en el rostro tras el 6-0, 6-3 y 6-0 que le asestó el suizo en la primera ronda del Abierto de Australia.
El argentino ya había tenido la experiencia de medirse al suizo el año pasado en la primera ronda de Roland Garros, y pese a que perdió 7-5, 7-6 (7-2) y 6-2, aquella vez se había ido con una buena sensación. Hoy no.
“Es imposible, de la manera en que jugó hoy, para mí es imposible. Intenté jugar mi tenis, creer que podía ganar, pero cuando empezás te das cuenta de que no. No puedo imaginar lo difícil que es enfrentarlo en césped, porque su slice es increíble”.
Hartfield, 107 del ranking mundial, relató con detalle su calvario en la cancha, el imponente Rod Laver Arena.
“Cuando entré al estadio era tan grande que ni siquiera sabía dónde ir, dónde estaba la silla”, dijo riendo.
“Y eso que yo saqué muy bien. Le tiré slice, kick, al medio, a 200 por hora... Pero para él es como si nada. ?La vida es tan fácil para este muchacho...!”.
El argentino no supo responder si primó el placer de medirse al mejor del mundo en un gran escenario o el sufrimiento de ser triturado tenísticamente.
“No sé, no sé... Placer por el hecho de estar dónde estás y enfrentar al mejor de la historia. Pero si te matan a palos...”.
Hartfield no quiere ni imaginarse la posibilidad de medirse a Federer en Wimbledon.
“No, no, no... En Wimbledon este pibe me arruina, me arruina. Con ese saque y ese slice, con esa derecha...”.
“Estoy contento con mi forma. Es como si nada hubiera pasado. Esta vuelta me daba un poco de miedo. En París, mandó 4-0 en el primer set. Es un poco sorprendente haber ganado tan fácil, pero he echado un vistazo a sus resultados y juega sobre todo en tierra batida”, dijo Federer.
Su próximo partido, ante el francés Fabrice Santoro, que cuenta desde este martes con el récord de participaciones en Grand Slam (62), será quizás más serio.
“Tengo un buen balance contra Fabrice Santoro (siete victorias). Pero es un jugador difícil de jugar, todo el mundo lo sabe. Es un gran estratega que tiene una experiencia enorme. Pero creo que sé comó jugarle”, comentó.
Si Federer demostró estar en forma, sus principales rivales en su parte del cuadro, Novak Djokovic y David Nalbandian, también.
El serbio eliminó en tres sets, 6-0, 6-2, 7-6 (7/5), al alemán Benjamin Becker, número 81 mundial, conocido sobre todo por haber puesto punto final a la carrera de Andre Agassi hace dos años.
Como Djokovic decidió jugar solamente la Copa Hopman antes de llegar a Melbourne, el partido de este martes era su verdadera vuelta a la competición después del Masters de Shangahi, donde cerró de manera penosa (tres derrotas) su formidable temporada 2007.
“Descansé en pretemporada, lo necesitaba. Sabía que comenzaría mi preparación un poco tarde. Pero estoy preparado física y mentalmente”, aseguró el serbio, que realizó, después de hacerse bastante de rogar por el speaker y el público, una de las imitaciones que han contribuido a su popularidad (en esta ocasión la de Sharapova).
En la segunda ronda, Djokovic se enfrentará con el italiano Simone Bolelli, que se impuso al estadounidense Rajeev Ram en un reñido partido, por 7-6 (7/5), 3-6, 6-4, 2-6, 6-3.
Nalbandian avanza
David Nalbandian, protagonista de un fulgurante retorno en otoño (boreal) en los Masters de Madrid y París-Bercy, donde en ambas ocasiones derrotó en su camino hacia la victoria a Federer, eliminó al desconocido australiano Robert Smeets por 6-1, 6-1, 7-6 (7/3).
Para el argentino se trataba sobre todo de probar su espalda, que le obligó a renunciar al torneo de exhibición de Kooyong.
“No he tenido ningún problema, pero el partido no fue lo suficientemente largo para que los tuviera. Es bueno para mi espalda haber pasado poco tiempo en la pista”, dijo.
El próximo rival de Nalbandian será el australiano Peter Luczak, verdugo del argentino Mariano Zabaleta en cuatro sets, 6-1, 6-7 (2/7), 6-3, 6-4.
No hubo ninguna gran sorpresa en esta segunda jornada, pues los principales favoritos se clasificaron: el chipriota Marcos Baghdatis, el español David Ferrer, el checo Tomas Berdych y el chileno Fernando González en el cuadro masculino, y la rusa Anna Chakvetadze, la serbia Ana Ivanovic, la rusa Svetlana Kuznetsova y la estadounidense Venus Williams en mujeres.


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