Checo Pérez, 'corre' de felicidad
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Cuando todo mundo pensaría que Sergio Pérez está en el momento más estresante de su carrera, el piloto mexicano del equipo McLaren dice que tenía años que no disfrutaba tanto su trabajo, que es feliz, está en su mejor momento, y que no le importa que haya pilotos que digan que pagó su asiento, incluso los tilda de tontos, si así lo piensan.
En conferencia de prensa con un grupo de medios nacionales, el tapatío compartió la felicidad que siente de estar a días de debutar en una carrera con su nueva escudería, la poderosa Vodafone McLaren Mercedes, que precisamente en esta campaña cumple 50 años de vida.
"Creo que disfruto tanto como disfrutaba cuando estaba en la Fórmula Tres, tenía muchos años después de la Fórmula Tres que no disfrutaba tanto las carreras, con tantos problemas y presión que tenía fuera de ellas; que no disfrutaba tanto como disfruto el día de hoy mi carrera, mi equipo, mi gente alrededor", dijo el joven de 23 años que empezará su tercera temporada en el Gran Circo.
Contrario a la imagen que tenía de McLaren, de una escudería dura, Checo relató que se encontró con un equipo muy unido, casi una familia, con la que se ha encariñado muy rápido, y donde lo han arropado. La forma en que lo cuenta hace imaginar la sonrisa que forma con sus enormes dientes frontales, por los que incluso sus amigos más cercanos le llaman cariñosamente 'Dientón'.
"Estoy en una etapa muy feliz de mi carrera donde disfruto cada día, así tenga que trabajar en todo momento, estoy muy feliz y motivado con mi carrera", agregó Sergio, quien ya se había convertido en un personaje hosco en sus comparecencias ante los medios, ahora se escucha contento y recibe con entusiasmo los cuestionamientos que se hacen del otro lado del hilo del teléfono.
Pérez compitió en 2012 y 2011 en Fórmula Uno con el equipo Sauber; en 2010 y 2009 en la GP2 con los equipos Addax Barwa y Arden, respectivamente. En 2008, época a la que se refiere Checo, corrió en el equipo T-Sport de la Fórmula Tres Británica en la clase Internacional, y en 2007, en la misma categoría, pero en la clase nacional, donde salió campeón.
Checo, quien tuvo el mejor registro en los entrenamientos libres de Barcelona hace unos días, dijo no estar molesto por los comentarios, como el de Paul de Resta, quien lo acusó de ser un "pay driver" es decir que comprar un asiento con el dinero de sus patrocinadores, pero en un tono serio dijo que no le importa lo que digan y si lo hacen son tontos.
Hasta el año pasado, la parte mayoritaria de sus auspicios llegaban por parte de Grupo Carso, empresa de Carlos Slim, cuyo apellido se ha vuelto sinómino para muchos, de riqueza, pero actualmente, aunque sigue la relación, los patrocinios son llevados al auto por el equipo, entre ellos una telefónica británica.
"No me molesta, que la gente hable lo que quiera, y los pilotos que hablen lo que quieran, la verdad no es algo que me moleste, porque la verdad es que hoy en día quien lo diga sería un poco tonto, porque sólo tendría que ver el coche y ver cuántos patrocinadores mexicanos tengo", soltó en una declaración que sin decirlo podría tener una dedicatoria especial para el piloto escocés, que era otro de los candidatos para llegar a McLaren en lugar de Lewis Hamilton, pero se tuvo que quedar en Force India, porque Martin Whitmarsh se decidió por el prometedor mexicano.
Desde finales del año pasado, Sergio está bajo la tutela del doctor Aki Hintsa, especialista finlandés que trabaja con McLaren, en la "puesta a punto" de la alimentación y condición física de los pilotos.
Hintsa, quien también trabajó con el plusmarquista Haile Gebrsilassie, proporciona estrictas dietas y demandantes rutinas de ejercicio a los volantes del equipo de Woking.
Según el corredor mexicano, el entrenamiento de Hintsa lo tiene en el mejor momento de su carrera.
"En ese aspecto es un cambio muy importante en mi carrera", señaló, "creo que he hecho un gran progreso desde que regresé a trabajar con McLaren, en la parte física llego en mi mejor momento a Australia en el mejor momento que he estado en mi corta carrera en Fórmula Uno y muy motivado".
Entre los aprendizajes y tareas que Checo Pérez marca como prioritarias para su desarrollo están, dijo, entender lo que provoca en su cambio cada configuración distinta que se probaron en su MP4-28 en los ensayos libres de Jerez y Barcelona. De hecho ya sólo le restan dos días más de pruebas en el Circuit de Catalunya, el jueves y viernes de esta semana.
"Hacer los mayores cambios posibles para conocer lo que hace cada cambio, lo que hace cada ajuste en el coche para que durante la temporada, para cuando necesitemos un cambio yo sepa qué se hace, esa va a ser la diferencia", explicó.
JENSON, SU MEJOR AMIGO, PERO SU OBJETIVO ES GANARLE A ÉL Y A TODOS
Llegar a una escudería donde despacha un campeón del mundo, era intimidante en cierto sentido para el mexicano, pero en el primer contacto con Jenson Button, tuvo una agradable sorpresa.
"Jenson es muy abierto, y me sorprendí, desde que llegué el primer día", expresó en la conferencia Vía telefónica que se hizo desde el cuartel general del equipo en Woking, Inglaterra. "Me hacía preguntas del coche, me preguntaba cómo lo sentía, qué sentía con los diferentes cambios. Me impresionó, no lo esperaba de un campeón que tuviera tanto interés de lo que yo sintiera o pensara del coche y desde ahí hemos hecho una gran relación y prácticamente compartimos todo".
Checo cree que su auto no es en este momento el más rápido, pero está muy cerca de serlo, y marca como potenciales rivales a vencer a Red Bull, Ferrari, Lotus y Mercedes.
"Mis objetivos de esta temporada es no sólo estar enfrente de él, le quiero ganar a él y a todos. Es con esa mentalidad que enfrento esta temporada, ganarle a Jenson y ganarle a todos los demás pilotos", agregó.
HAMBRIENTO DE TRIUNFO
Se le pregunta cuándo va a ganar, si es un enemigo a vencer, pero repele las respuestas grandilocuentes, sin dejar de lado la esperanza y el ánimo.
"Obviamente estoy hambriento de que llegue mi primer carrera y con muchísimas ganas, es un sueño que después de dos años en Fórmula Uno, quiero que llegue, pero al final tengo que llevar las cosas con mucha calma y no cometer errores", señaló.
Será el 17 de marzo, cuando en la parrilla del Albert Park en Australia y más aún cuando caiga la bandera de cuadros, se verá si hay motivos para que Sergio Pérez siga de buen humor o si con esa bonhomía enfrentará la labor de hacer ganador su auto.
En conferencia de prensa con un grupo de medios nacionales, el tapatío compartió la felicidad que siente de estar a días de debutar en una carrera con su nueva escudería, la poderosa Vodafone McLaren Mercedes, que precisamente en esta campaña cumple 50 años de vida.
"Creo que disfruto tanto como disfrutaba cuando estaba en la Fórmula Tres, tenía muchos años después de la Fórmula Tres que no disfrutaba tanto las carreras, con tantos problemas y presión que tenía fuera de ellas; que no disfrutaba tanto como disfruto el día de hoy mi carrera, mi equipo, mi gente alrededor", dijo el joven de 23 años que empezará su tercera temporada en el Gran Circo.
Contrario a la imagen que tenía de McLaren, de una escudería dura, Checo relató que se encontró con un equipo muy unido, casi una familia, con la que se ha encariñado muy rápido, y donde lo han arropado. La forma en que lo cuenta hace imaginar la sonrisa que forma con sus enormes dientes frontales, por los que incluso sus amigos más cercanos le llaman cariñosamente 'Dientón'.
"Estoy en una etapa muy feliz de mi carrera donde disfruto cada día, así tenga que trabajar en todo momento, estoy muy feliz y motivado con mi carrera", agregó Sergio, quien ya se había convertido en un personaje hosco en sus comparecencias ante los medios, ahora se escucha contento y recibe con entusiasmo los cuestionamientos que se hacen del otro lado del hilo del teléfono.
Pérez compitió en 2012 y 2011 en Fórmula Uno con el equipo Sauber; en 2010 y 2009 en la GP2 con los equipos Addax Barwa y Arden, respectivamente. En 2008, época a la que se refiere Checo, corrió en el equipo T-Sport de la Fórmula Tres Británica en la clase Internacional, y en 2007, en la misma categoría, pero en la clase nacional, donde salió campeón.
Checo, quien tuvo el mejor registro en los entrenamientos libres de Barcelona hace unos días, dijo no estar molesto por los comentarios, como el de Paul de Resta, quien lo acusó de ser un "pay driver" es decir que comprar un asiento con el dinero de sus patrocinadores, pero en un tono serio dijo que no le importa lo que digan y si lo hacen son tontos.
Hasta el año pasado, la parte mayoritaria de sus auspicios llegaban por parte de Grupo Carso, empresa de Carlos Slim, cuyo apellido se ha vuelto sinómino para muchos, de riqueza, pero actualmente, aunque sigue la relación, los patrocinios son llevados al auto por el equipo, entre ellos una telefónica británica.
"No me molesta, que la gente hable lo que quiera, y los pilotos que hablen lo que quieran, la verdad no es algo que me moleste, porque la verdad es que hoy en día quien lo diga sería un poco tonto, porque sólo tendría que ver el coche y ver cuántos patrocinadores mexicanos tengo", soltó en una declaración que sin decirlo podría tener una dedicatoria especial para el piloto escocés, que era otro de los candidatos para llegar a McLaren en lugar de Lewis Hamilton, pero se tuvo que quedar en Force India, porque Martin Whitmarsh se decidió por el prometedor mexicano.
Desde finales del año pasado, Sergio está bajo la tutela del doctor Aki Hintsa, especialista finlandés que trabaja con McLaren, en la "puesta a punto" de la alimentación y condición física de los pilotos.
Hintsa, quien también trabajó con el plusmarquista Haile Gebrsilassie, proporciona estrictas dietas y demandantes rutinas de ejercicio a los volantes del equipo de Woking.
Según el corredor mexicano, el entrenamiento de Hintsa lo tiene en el mejor momento de su carrera.
"En ese aspecto es un cambio muy importante en mi carrera", señaló, "creo que he hecho un gran progreso desde que regresé a trabajar con McLaren, en la parte física llego en mi mejor momento a Australia en el mejor momento que he estado en mi corta carrera en Fórmula Uno y muy motivado".
Entre los aprendizajes y tareas que Checo Pérez marca como prioritarias para su desarrollo están, dijo, entender lo que provoca en su cambio cada configuración distinta que se probaron en su MP4-28 en los ensayos libres de Jerez y Barcelona. De hecho ya sólo le restan dos días más de pruebas en el Circuit de Catalunya, el jueves y viernes de esta semana.
"Hacer los mayores cambios posibles para conocer lo que hace cada cambio, lo que hace cada ajuste en el coche para que durante la temporada, para cuando necesitemos un cambio yo sepa qué se hace, esa va a ser la diferencia", explicó.
JENSON, SU MEJOR AMIGO, PERO SU OBJETIVO ES GANARLE A ÉL Y A TODOS
Llegar a una escudería donde despacha un campeón del mundo, era intimidante en cierto sentido para el mexicano, pero en el primer contacto con Jenson Button, tuvo una agradable sorpresa.
"Jenson es muy abierto, y me sorprendí, desde que llegué el primer día", expresó en la conferencia Vía telefónica que se hizo desde el cuartel general del equipo en Woking, Inglaterra. "Me hacía preguntas del coche, me preguntaba cómo lo sentía, qué sentía con los diferentes cambios. Me impresionó, no lo esperaba de un campeón que tuviera tanto interés de lo que yo sintiera o pensara del coche y desde ahí hemos hecho una gran relación y prácticamente compartimos todo".
Checo cree que su auto no es en este momento el más rápido, pero está muy cerca de serlo, y marca como potenciales rivales a vencer a Red Bull, Ferrari, Lotus y Mercedes.
"Mis objetivos de esta temporada es no sólo estar enfrente de él, le quiero ganar a él y a todos. Es con esa mentalidad que enfrento esta temporada, ganarle a Jenson y ganarle a todos los demás pilotos", agregó.
HAMBRIENTO DE TRIUNFO
Se le pregunta cuándo va a ganar, si es un enemigo a vencer, pero repele las respuestas grandilocuentes, sin dejar de lado la esperanza y el ánimo.
"Obviamente estoy hambriento de que llegue mi primer carrera y con muchísimas ganas, es un sueño que después de dos años en Fórmula Uno, quiero que llegue, pero al final tengo que llevar las cosas con mucha calma y no cometer errores", señaló.
Será el 17 de marzo, cuando en la parrilla del Albert Park en Australia y más aún cuando caiga la bandera de cuadros, se verá si hay motivos para que Sergio Pérez siga de buen humor o si con esa bonhomía enfrentará la labor de hacer ganador su auto.



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